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BARRY LYNDON (Stanley Kubrick, 1975)



"Cuando yo patrocino a una persona, éI o ella están a salvo. Ya no se duda más ellos. Mis amigos son los mejores. No digo que sean los más virtuosos ni, desde luego, los menos virtuosos, ni los más listos ni los más estúpidos, ni los más ricos...Digo "los mejores". En una palabra, gente a la que no se cuestiona."








 
   Alguien dijo de esta película: "Habría que verla de rodillas en un reclinatorio"

    Es una de las películas más fascinantes en mi opinión que jamás se haya realizado. La perfección no está en el servicio de la emoción. La calma solemne que se podría reprochar al film, pasa a convertirse en una de las cualidades más memorables de la película. "Barry Lyndon" es casi agresiva por su frialdad.

    Esta obra maestra es, en mi opinión, la mejor película de Stanley Kubrick por encima de "2001: Una odisea del espacio". 






    Narra la historia del aventurero irlandés Redmond Barry (Ryan O'Neal). 

    La historia comienza en Irlanda en el siglo XVIII, época en la que tuvo lugar la Guerra de los siete años. Redmond Barry (Ryan O´Neal) vive con su madre desde que su padre fue asesinado en un duelo a pistola. Enamorado de su prima Nora Brady, Redmond Barry reta a un duelo al capitán inglés Quinn que corteja a su prima. Redmond, creyendo que había matado a Quinn en el duelo, huye de Irlanda y se unió al ejército: era su primer contacto con la brutalidad de la vida militar. A partir de aquí empiezan sus peripecias como soldado, agente secreto de Prusia y como jugador profesional.

    En Spa, Redmond conoce y se casa con la hermosa rica viuda, Lady Lyndon (Marisa Berenson), a la que no ama. De esta manera adopta el nombre de Barry Lyndon. El hijo de esta, Lord Bullington, sabe que su padrastro es un oportunista.

    Tienen un hijo llamado Brian. Poco a poco, Barry dilapida la fortuna de su mujer lo que hace crecer el odio de Lord Bullington hacia él. El pequeño Bryan muere accidentalmente y Barry cae en depresión. 

    El desarrollo de los acontecimientos y el odio de Lord Bullington por engaños de Barry hacia su madre, hacen que se midan en duelo quedando Barry gravemente herido. Por la herida recibida se le tiene que amputar una pierna. A partir de este momento abandona Inglaterra para no ser encarcelado y transcurre el resto de su vida como jugador profesional con distinta suerte



    Acerca de la película:

    Este film es más perfecto y me atrevería a decir que más angustioso, si cabe, que “2001”. Es un relato de un aprendizaje humano digno de las grandes obras literarias. 

    Si se analiza la psicología de Redmon Barry veremos que a veces es conmovedora, a veces cruel. Oportunista, violento. Redmon Barry no es un “héroe” de Hollywood”. Más bien se trata de una figura humana con todas sus contradicciones. Barry tiene su grandeza, ambiciones debilidades y pasiones. Barry Lyndon no es una película cínica sino una película llena de complejidad humana. Si a esto le añadimos un sentido del ritmo pausado pero nunca aburrido. Una estructura dramática que evita emociones gratuitas (con la voz en off que anticipa cualquier giro narrativo importante) pero preservando la emoción y riqueza de carácter de Redmon Barry, podemos decir pues, que "Barry Lyndon" tiene derecho a ser considerado el mejor drama de época de la historia del cine.

    En ningún momento en la dirección de "Barry Lyndon", Kubrick ahoga la fuerza dramática de la historia. Sin embargo, cada sonido, cada gesto cada posición del plano, cada travelling, cada elipse tiene una importancia que no deja nada al azar.

    La voz en “off” nos cuenta constantemente lo que está a punto de suceder. Por ejemplo nos enteramos mucho antes de que termine la película de que su héroe va a morir pobre y sin hijos. Pero esta noticia no nos afecta mucho en el visionado de la película. Kubrik a dirigido a Ryan O´Neal en el papel principal como si se tratara de un cuadro. Justamente se produce el efecto contrario. Sabiendo que el protagonista va a acabar de esa manera, intuimos perfectamente los acontecimientos tumultuosos que se van a desarrollar. Kubrick utiliza el off para crear una distancia entre los personajes y las situaciones. Pero lo que logra con el comentario previo de cada situación es, precisamente, dar más fuerza a la acción que se va a producir. La película de hecho se basa en un delicado equilibrio entre un discurso fuera de la acción y situaciones de gran tensión. La importancia de la imagen narrativa y emocional es constante. 

    Elemento base en toda la película es la caracterización de los personajes en la fotografía (siempre con luz natural). Cada plano se ha diseñado como una gran obra pictórica de gran sofisticación. 

    Como en "2001", Kubrick aplica toda una tecnología sofisticada para ponerla a disposición de la historia y de los personajes. Y lo consiguió. Llega a una perfección estética increíble. 

    John Alcott marcó un hito en la historia del cine contemporáneo. Alcott y Kubrik optaron por este tipo de iluminación dado que, en el contexto histórico en el que desarrolla la película no tenía sentido la luz artificial. Kubrik quiere dar exactamente el ambiente que debían de tener en el siglo XVIII iluminado por velas. El director trata de innovar. No quiere un ambiente totalmente iluminado que es lo que se suele ver en las películas. Para lograr esta hazaña de iluminación, Kubrik buscó un objetivo específico y lo encontró en uno perteneciente a la NASA con una apertura increíble. Ninguna película, aún hoy en día, a logrado conseguir la luz de las velas con esa calidad.

    Sirve de ejemplo para darse cuenta de lo anterior la magistral escena que conmueve profundamente. Es el momento de la seducción entre Barry y la señora Lyndon (que aún no había enviudado):




    En esta escena en particular se pone en juego la luz natural, la música, el clima poético trágico, el vestuario... Los detalles de las expresiones faciales ponen de relieve la conexión entre la emoción y el tiempo que Kubrick nos quier mostrar. Kubrick nos introduce en una atmósfera cercana al cine mudo. La fuerza de la escena se apoya en la luz natural de las velas, la música de Schubert y los rostros de los protagonistas.

    Después de la escena en tonos cálidos y naranjas, se pasa al balcón en tonos fríos con lo que el director logra encontraste perfecto que da fuerza a la escena. Todo esto nos da una de la importancia fundamentas que adquiere la idea de la luz natural en esta película.

    Y, por supuesto, la música. Excelente y más finamente utilizada que en "2001" o "La naranja mecánica". 

    Kubrick nos da una obra de gran calidad visual, pero no podemos ignorar el uso muy variado de la banda de música de compositores tan diversos como Bach, Handel, Mozart, Schubert, Vivaldi ... 

    Para el cineasta, la música no es sólo la “cubierta” de la imagen cinematográfica, sino también una forma de comunicación. La música juega un papel importante en la narrativa y la atmósfera melancólica de la obra. Kubrick adapta a sus necesidades la música al objeto de integrarlas en cada momento de la película.

    Es "una película Kubrick" con unos logros excepcionales que destaca por sus aspectos singulares.



    Otra peculiaridad de la estética del cineasta y que se encuentra en varias de sus películas es el uso del zoom que permite el paso de un punto en el espacio a otro. Así, cada plano, se convierte en una composición enriqueciendo la composición de la imagen. La opción del zoom le ofrece la oportunidad de evitar cortar demasiado las escenas y logra mantener suavidad y fluidez. Se podría discutir el uso del zoom pero Kubrick lo justifica cuando, comenzando por un detalle, se sigue descubriendo el conjunto para captar el significado de la imagen. 

    Cabe señalar también el uso dinámico de determinadas escenas grabadas con cámara de mano lo cual da unas secuencias muy activas comparadas con el todo de la película. 

    Barry Lyndon es una gran película que resume la sabiduría de su autor. Se ha convertido en una de las películas básicas del séptimo arte. 

    La valoración crítica "premió" a Kubrick por haber creado una de las mejores películas de todos los tiempos con unos Oscar secundarios (Fotografía, dirección artística, bso (adaptada), vestuario). Actitud muy común a la que nos tiene acostumbrados la Academia. Como si no fuera evidente que Barry Lindon era, por lo menos, la mejor película de 1975 (sin restar méritos a “Alguien voló sobre el nido del cuco”) y que Kubrick era uno de los más geniales directores de su tiempo. 




INTERIORES (Woody Allen, 1978)


“Cuando nacieron las niñas todo era perfecto, ordenado. Pensándolo ahora, era rígido. Era como un palacio de hielo. De repente, un día, de la nada, un enorme abismo se abrió bajo nuestros pies.”
















  No. No es una película de Woody Allen. Me explico. Sí que es Woody Allen su director, pero que nadie piense ver en este film al Woody Allen clásico. Según dicen, Woody Allen concibió esta película como homenaje a su gran maestro Ingmar Bergman. Y de verdad que lo consiguió. Según veía esta película, rememoraba los diálogos de aquella magnífica obra de Ingmar Bergman, Gritos y Susurros, 1972 (ver película completa)

  Interiores es una película triste. Melancólica. Dramática a veces. Disecciona a una familia en crisis. Esta familia se asienta en un matrimonio “modelo”. Él, Arthur, abogado de éxito. Ella, Eve, decoradora.

  Es curioso, en su esencia dramática esta cinta recuerda a El Desencanto (Jaime Chávarri, 1976) que ya publiqué en este blog y que siempre recomiendo.

  La película arranca de una manera sosegada hasta que llega la escena que desencadena el colapso mental de Eve:




 La escena anterior no sólo perturba a Eve, sino también a sus tres hijas adultas: Renata, Flyn y Joey. Eve se niega a aceptar la separación planteada por su marido. Se apoya en sus hijas. Pero éstas tienen sus propios problemas.




 En medio de esta dinámica, Eve sufre un crisis y atenta contra su vida mientras que Arthur conoce a una viuda cincuentona de la que se enamora. Arthur decide divorciarse definitivamente de Eve.




  En este contexto, Allen crea Interiores valiéndose de un elenco de actores magnífico. En la película se explora cómo se manifiestan las grietas de una familia de clase acomodada, sofisticada y liberal. Al aparecer esas grietas, esas fracturas serán irreversibles y rápidamente el deterioro de la convivencia se destruirá. La cinta se caracteriza por contar con grandes y profundas conversaciones existencialistas cargadas de nostalgia, tristeza y melancolía.


  Grandísima película y digno homenaje a Ingmar Bergman

HER (Spike Jonze, 2013)


- ¿Cómo te llamo? ¿Tienes un nombre? 
- Si, Samantha.
- ¿De dónde sacaste ese nombre?
- Yo misma me lo puse.
- ¿Por qué?
- Porque me gusta como suena. Samantha.
- ¿Cuándo lo escogiste?
- Cuando me preguntaste, pensé, tiene razón, necesito un nombre pero quería escoger uno bueno, así que leí un libro llamado "Como nombrar a tu bebé". Y de 180 mil nombres ese me gustó más.
- ¿Leíste un libro entero en el segundo que te pregunté por tu nombre?
- De hecho, en 2 centésimas de segundo.





     Pensemos en la siguiente situación: Vamos a una máquina expendedora de tabaco y, una vez retirado el producto, una voz fría y monocorde exclama: “Su tabaco, gracias”. Pero imaginemos que, en vez de ese mensaje aséptico, una voz seductora y afectuosa nos dice: “Mira, Paco, cariño, es el cuarto paquete de Ducados de esta semana, luego te quejarás de que no se te quita el catarro”. ¿Nuestra recepción sería la misma ante los dos mensajes?





    Como tanta gente en esta sociedad, Theodore está solo. Pero, su actividad profesional es curiosa ya que su labor consiste en redactar mensajes, cartas y postales con alto contenido emocional. Él entiende a sus clientes y logra empatizar hasta llegar a comprender la relación entre dos personas y expresar los sentimientos del uno hacia el otro de la manera más emotiva y bonita posible. Escribe sobre el amor, pero él es un solitario. Su reciente ruptura con la mujer que amaba parece ser la causa. La echa de menos y es incapaz de superarlo.



   Pero una cálida voz, la de Samantha, un ente artificial consciente de sí mismo, inteligente, entra en la vida de Theodore de un modo profesional, como una secretaria o una asistente personal a distancia. Esta entidad biónica y tras un test previo de configuración, es creada con unos parámetros que se ajustan a los deseos de su “creador”. Es la comunicación perfecta con su mujer ideal. Una mujer en tu dispositivo electrónico, ¿tiene alma para Theodore? 

   Theodore y Samantha pasan tiempo juntos y se van conociendo --ella lee sus e-mails--, la relación se estrecha y se crea un vínculo entre ambos.



    De esa relación “amistosa” surge “algo” que parece una relación sentimental. Ríen, hablan, se escuchan antes de dormir, siente la compañía uno del otro. Theodore ha encontrado lo que buscaba, alguien con quien compartir sus sentimientos. Pero, como no podía ser de otra forma, nacen las inseguridades, los miedos… Y el peor de todos, ella es una “máquina”. En determinado momento del film Theodore se reencuentra con su ex, y ella, al ver que Samantha es su nuevo amor, le dice: "Siempre has querido estar con una mujer sin tener que enfrentarte a nada real, y me alegra que hayas encontrado a alguien".



   Es cierto que la relación no parece real comparada con la habitual de dos seres humanos. Pero ¿cómo se puede discutir/denigrar esta forma de amor cuando en los tiempos actuales existe mucha gente que las únicas palabras “no agresivas” e inteligentes que oye a lo largo del día son las del GPS de su automóvil?




   La única persona que entiende a Theodore es su mejor amiga que también ha sufrido un desengaño amoroso y entiende la opción de establecer un vínculo con una inteligencia artficial. ¿No nos relacionamos con robots y máquinas diariamente? Su visión es clara: "¿No es vuestra relación real?". 'Her' sería una ficción si ante esa pregunta, no existiera duda, reflexión. Pero sí que la hay. Se crea una relación creíble, auténtica. Capta la maravilla de amar. Señal clara de que la película es un acierto.



   Pero el desarrollo del film no se queda ahí, en el terreno fácil. Evoluciona y avanza sin acudir a los extremos. ¿Qué es el amor? Cuidar las necesidades del otro sin olvidar las nuetras. Proteger lo que se ha cimentado en común. Y Theodore y Samantha se enfrentan alverdadero problema. Las características de Samantha es lo que diferencia al film y despierta mayor interés. Samantha puede hablar, ver, pensar, oír, imaginar y soñar, pero no puede tocar, acariciar, oler. Carece de cuerpo. Pero los dos necesitan estar sexualmente unidos a través de un sentimiento carnal. 






   Pero la imaginación funciona hasta cierto límite, y una prueba con una tercera persona naufraga de forma estrepitosa y aboca a un conflicto irresoluble. Trauma que tratan de paliar, aunque la consecuencias queden ahí. De igual forma, Samantha es capaz de procesar información a una velocidad imposible para un ser humano, y su voracidad de conocimiento parece no tener límites. En definitiva, Theodore no puede colmar el deseo de ella.

   'Her', una joya, cautiva visual, emocional e intelectualmente. Inspirada y divertida. Habla de nosotros, de nuestro tiempo, de cómo nos relacionamos. Una de las pocas películas que podemos catalogar merecidamente con la etiqueta de imprescindible.




Ficha técnica:
Año 2013
País Estados Unidos
Director Spike Jonze
Reparto Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson, Amy Adams, Rooney Mara, Olivia Wilde, Chris Pratt, 

BUENAS NOCHES, BUENA SUERTE (George Clooney, 2005)


"La falta, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos"






















     Edward Roscoe Murrow (ver) estrella mediática en los comienzos de la CBS en la década de los 50, hizo de la llamada "caza de brujas" del senador Joseph McCarthy (ver) después de la segunda guerra mundial, todo un serial que puso en tela de juicio el sistema legal estadounidense.

     La persecución mediática de deportistas, estrellas del cine, de la literatura, sospechosos de pertenecer a sectores afines al comunismo dio lugar a una caza de brujas que termino con el exilio de muchos, entre ellos Carles Chaplin, por citar alguno.

     “Buenas noches y buena suerte” (Good night, and good luck) es la frase con la que Edward R. Murrow (David Strathairn) acababa sus transmisiones de radio y televisión y que da pie al título de la película.






     "Buenas noches, y Buena Suerte" es la crónica del auténtico enfrentamiento entre Edward R. Murrow, presentador de las noticias, y el senador Joseph McCarthy y el Comité de Actividades Antiamericanas. Con la firme voluntad de informar de los hechos e ilustrar a la audiencia, Murrow y su incondicional equipo -capitaneado por su productor Fred Friendly (George Clooney) y Joe Wershba desde la sala de redacción de la CBS- hacen frente a las presiones corporativas y de los patrocinadores para examinar las mentiras y las tácticas alarmistas perpetradas por McCarthy durante su "caza de brujas" comunista. Cuando el Senador reacciona acusando al presentador de ser comunista, se levanta una enorme indignación popular. En aquel clima de miedo y represión, el equipo de la CBS siguió adelante sin atender a ruegos. Su tenacidad finalmente valió la pena cuando el mismísimo McCarthy tuvo que presentarse ante el Senado y fue desposeído de poder una vez que sus mentiras y abusos quedaron por fin al descubierto.



     Estamos ante un docudrama con empleo de material de archivo lo que da una sensación realista acrecentada con la fotografía en blanco y negro. La textura de las imágenes nos centra aún más en la época temporal, acomoda mejor su atmósfera al turbio asunto y enfoca la trama y el tema sin provocar posibles desviaciones estéticas con el uso de colorines. George Clooney, en faceta de director se retrotrae en el tiempo para ubicarnos en la guerra fría y la paranoia de Joseph McCarthy, principal responsable de la Caza de Brujas que tanto daño hizo en su momento a la libertad ideológica.

     Estudio analítico sobre la colisión del cuarto poder con el poder político.,

     La película se muestra en un ponderado tempo que permite una observación pausada, evitando apresuramientos que pueden inducir a la caricatura y a la superficialidad. Tampoco hay digresiones emocionales de los personajes. Las situaciones explicitadas en las imágenes son las que marcan el rumbo a todo el film. Clooney se centra en lo que se tiene que centrar. Exclusivamente. Eso es precisamente lo que demuestra que tiene criterio como cineasta. El resultado es un docudrama político periodístico bien compactado. Repleto de convicciones morales pero sin gratuidades demagógicas ni sermoneos insufribles.

La imagen nostálgica:


 



AYER NO TERMINA NUNCA (Isabel Coixet, 2013)





“Tú siempre decías: Todo el mundo quiere cambiar el mundo pero nadie quiere sacar la basura.”














Barcelona, 2017. Una pareja se reencuentra después de cinco años en una España completamente hundida por los recortes. Un error médico debido a esos recortes provocó la muerte de su hijo. Parece que el tiempo disminuye el dolor del pasado, pero hay heridas que siempre permanecerán abiertas.

Blanco y negro. Desenfoques. Planos que tiemblan. Voces en off. Fotografía poco común. Coixet no escatima en herramientas audiovisuales de todo tipo para conseguir un ambiente enrarecido, fuera de la norma, que primero confunde al espectador pero después lo hace partícipe directo de una dramática batalla emocional por el hijo muerto.





Trailer




No te necesito





No estabas allí




Lucharé por ti






Final




Ficha técnica





TODAS LAS MAÑANAS DEL MUNDO (Alain Corneau, 1991)


Todos los días amanece, pero sólo una vez.
  













Película de 1991 resultado de la colaboración entre el novelista, Pascal Quignard, el director Alain Corneau, y el músico Jordi Savall.

Corneau quería hacer una película sobre la música y el siglo XVII. Se reunió con Quignard, que ya había escrito acerca de la viola da gamba, y sugirió hacer la historia de Marin Marais y de su maestro, Sainte-Colombe, que eran los mejores interpretes y compositores de viola de gamba de su tiempo. Todas las Mañanas del Mundo es una historia simple que consta de tres elementos fundamentales: la música, el amor y arrepentimiento.

Estamos en el año 1728. París. Un viejo músico, cerca de la muerte, está ensayando en la corte de Versalles. Su nombre es Marin Marais (Gerard Depardieu). Es compositor e intérprete de viola de gamba. Se acuerda de cuando él era un hombre joven, lleno de energía que había superado hasta ese momento a todos sus profesores de música. “No hay nada más que usted pueda aprender”, le dijeron, a menos que vaya a estudiar con el señor de Sainte-Colombe (Jean-Pierre Marielle). El joven carga su instrumento a la espalda y sale a buscar a Sainte-Colombe . La música para este joven músico era una herramienta para el triunfo y el ingreso en la corte de Luis XIV de Francia.




Sainte-Colombe vive con sus dos hijas en el campo, y ensaya con su viola de gamba en una modesta cabaña de madera que se ha hecho construir anexa a su casa. Saint-Colombe es el compositor e intérprete con más talento de su tiempo. Pero después de la muerte de su esposa, ha cortado sus lazos con el gran mundo, y se niega a que su arte se destinado a ser un producto para el rey. Vive en reclusión en su propia casa con sus hijas. Él no quiere alumnos, a excepción de sus hijas, pero después de escuchar al joven Marais, se ve obligado a admitirlo, ya que comprende que este alumno es digno de ser enseñado.

El joven Marais es interpretado por Guillaume Depardieu, hijo de Gerard.

Mientras el joven realiza los estudios con el maestro, la hija mayor de Sainte-Colombe, Madeleine (Anne Brochet) se enamora de Marais. Queda embarazada. Pero el objetivo de Marais es el triunfo en la corte y abandona a Madeleine. Ella da a luz un niño muerto, y cae en una depresión que le lleva al suicidio.






Ahora, Marais, se encuentra en el ocaso de su carrera. La muerte llama. Todo lo que le queda son los recuerdos y los pensamientos de una vida marcada por su maestro, el señor de Saint-Colombe.






Acerca de la película


Alain Corneau ha diseñado un retrato elegante, melancólico y romántico sobre la vida del maestro de viola de gamba, Sainte Colombe y su discípulo. Pero no es realmente una biografía de Sainte Colombe. Dado que son pocas las pruebas que hay de su vida, se puede tejer toda una narrativa de ficción. "Tous Les Matins du Monde" es una serie de viñetas enmarcadas con precisión pictórica. Se combinaron para crear un sentido de la mística del hombre y su dedicación absoluta al arte. La película gira, en su exposición dramática, cuando Sainte-Colombe (Jean-Pierre Marielle) se entera de la muerte de su esposa. Desde ese momento, la dirección de su música cambiará para siempre. El estilo austero de la película es muy adecuado para transmitir la dedicación obsesiva Sainte-Colombe por la evolución de su arte. En toda la película, la cámara lo observa en silencio. Los detalles de estas escenas íntimas del músico (el vaso de vino, la soledad absoluta, el trato del instrumento por compositor) se reflejan meticulosamente por Alain Corneau. De igual forma, el director también plasma los rituales domésticos de las dos hijas Sainte-Colombe, Madeleine y Toinette, que visten trajes dignos de un cuadro de Vermeer. Sainte-Colombe conforma, con su figura rígida y absorto en sí mismo, el escenario de esta película.


El título de la película proviene de una frase de la novela en que está basado el guión: "Tous les matins du monde sont sans retour" que puede ser traducido como "Todos los días amanece, pero sólo una vez".

Según se narra en la película, Sainte-Colombe fue el maestro no superado de Marin Marais. En las escenas iniciales, Marin Marais (Gerard Depardieu) se lamenta de no haber llegado a la perfección musical de maestro. Pero esto no es históricamente cierto. Es verdad que antes de Marais, Sainte-Colombe había conseguido enorme fama como intérprete y compositor de la viola de gamba. Pero fue, a la postre, el alumno Marin Marais quién llevó a la viola de gamba a su punto más alto de perfección.

Existe un tema está relacionado con el contexto histórico de la película pero que es importante reseñar en cuanto que conforma la manera de ser de Sainte-Colombe. A mediados del siglo XVII, surgió un tipo peculiar de movimiento católico llamado jansenismo. Los jansenistas son fieles a la más pura tradición católica. Estas personas, austeras, metafísicas, alejadas del mundo, rechazaron la extravagancia y la pompa de la corte de Luis XIV, quien al final encarceló o exilió a la mayoría de sus seguidores.

La película enlaza a Sainte Colombe con los jansenistas explícitamente. Su vestido negro, su apariencia fría, su odio por la pompa del mundo se encuentra en contraste con la búsqueda de los jóvenes, como Marin Marais, en los que todo su objetivo es la obtención de placer, fama y éxito.

Digno de mención son las continuas referencias a las artes visuales del siglo XVII, tanto en la música, la literatura, la religión de la época. Una, es la referencia explícita al pintor Lubin Baugin (1610-1663), que aparece en la película interpretado por uno de los mejores actores de Francia (Michel Bouquet). Pintó temas sagrados y mitológicos, pero también hay cuatro bodegones de él, incluyendo uno con las obleas en el Louvre, que ocupa un lugar destacado en la película.

La otra referencia no es explícita. Con los dos músicos en la pequeña cabaña de madera, jugando con la luz de las velas, evoca la pintura de La Tour, donde las figuras están iluminadas por una sola fuente de luz, una pequeña vela a menudo en el centro de la pintura.

El director y guionista admitieron ir de visita para ver las pinturas de La Tour en el Louvre.

Existen dos aspectos de la película han sido objeto de críticas:

Una, es la caracterización de Gerard Depardieu en el papel del Marais viejo. Marais es visto por primera vez, en un plano como hinchado, habla vacilante de su mentor y llorando con la fuerza de sus recuerdos. No es una escena donde se mueve mucho, ni puede utilizar su gran presencia física. Se inicia en ese momento la narración en off de la película. Es evidente la pérdida de potencia interpretativa del actor en aras de una similitud con el personaje.

La otra crítica de la película es el hecho de que los actores, excepto el joven Depardieu, fallan claramente en el intento de simular la correcta inclinación de los dedos cuando están pretendiendo tocar la viola. Guillaume Depardieu tiene formación como violonchelista, por lo que actúa mejor en ese aspecto. Pero este es un problema que debería ser irrelevante. La música de la película es más que el producto de los gestos de los actores, que no deja de ser más que un “acompañamiento”. Hay muchas escenas en las que los dedos no se pueden ver, y otras veces la música se escucha aún cuando la escena cambia y nadie se ve tocando la viola da gamba. Es como si la música adquiere una vida propia en la película, y hay que tomarlo como tal, olvidándose de los movimientos reales de los dedos.

Curiosamente la composición que Marais dirige en un espléndido escenario es de Jean Baptiste Lully "Marche pour la Cérémonie des Turcs" (ver). Se observará cómo dirige con un gran bastón como era costumbre en la época. Lully se golpeó el pie dirigiendo de tal forma en 1687 y la infección y posterior gangrena provocaron su muerte.

El juvenil Marais es interpretado por Guillaume Depardieu, hijo de Gerard, que tiene una interpretación mucho menos intensa que su padre.

Anne Brochet, quien co-protagonizó junto a Depardieu "Cyrano de Bergerac", da un rendimiento muy destacado por su expresividad. Carole Richert, como su hermana menor, es igualmente dignamente interpretado en un papel menor.

Existe el peligro de preciosismo en la atmósfera enrarecida de "Tous Les Matins du Monde" pero la construcción de la película es perfecta para suscitarnos una discusión filosófica profunda sobre la música y su significado.

LOS PUENTES DE MADISON (Clint Eastwood, 1995)


"Y no se engañe. Francesca, es de todo, menos una mujer simple"





     




      Clint Eastwood, uno de los grandes “duros” de la historia del cine. Icono del machismo por excelencia. Director/protagonista de un gran drama romántico. En el 95 ¿se nos cayó un mito? ¿o más bien nos nació otro?

     Es, además, un ejercicio arriesgado del actor-director al ofrecer un registro muy distinto al que nos tenía acostumbrados hasta esa época. Era impensable ver llorar de amor a este hombre duro y moverse al borde del sentimentalismo cursi sin caer en él.

     Hermosa película. Bien narrada. Una historia  de una mujer casada, con una vida llena de hastío, viviendo en un pueblo donde nunca pasaba nada.  Meryl Street y Clin Eastwood dan vida a Francesca y a Robert, que no buscaban cambiar sus vidas de la noche a la mañana pero sin embargo una gran pasión y una infidelidad marca sus vidas para siempre.

    Ambos se encuentran en un punto de sus vidas donde todas las ilusiones han quedado atrás. Pero cuatro días después de conocerse ninguno de ellos querrá perder el amor que han encontrado.






     Se ha dicho que en Los puentes de Madison “el silencio es la principal excusa”. Y es verdad. No hay acción. La pasión nace de todo lo que no se dice. De palabras no pronunciadas. De miradas desviadas. Hay en el cine una exagerada tendencia al abuso de sofisticadas tecnologías informáticas, dando  como resultado productos de circo visual y sonoro vacíos de contenido. Para que se produzca cine, ha de haber  una mirada humana que complemente la mirada mecánica y artificiosa  de muchos films que inundan las pantallas actuales. En definitiva, es la frase que siempre se ha dicho: "Una pantalla grande sólo hace el doble de mala a una mala película".



     Sin grandes giros argumentales, ni escenas apasionadas de amor-sexo. Sin estridencias ni brusquedades. Sin ruidos. Con roces y caricias, desde la sencillez, todo va sucediendo pausadamente, progresivamente. Una mirada, un gesto, unas palabras justas.

     Esta mirada humana y húmeda es la que consigue desde hace años Clin Eastwood que es, sin ninguna duda, uno de los mayores creadores de cine de las ultimas décadas, y tiene en su haber unas cuantas absolutas obras maestras. Una de ellas es “Los puentes de Madison”, film magistral y profundo, una sabia  exploración de las leyes del corazón hasta llegar a la sustancia misma del sentimiento.

    Con enorme talento el director y los actores hacen que la emoción vaya aumentando progresivamente. Gran manejo de la cámara, extraordinario montaje, la fotografía, primeros planos, miradas, sin casi diálogos, la lluvia, la música….buen cine, sin espectacularidades, sin efectos especiales, sin cursis diálogos, sin tonterías……personajes de carne y hueso.
 
     El argumento ya lo conocemos, el momento decisivo y la esencia dramática del film se resumen en su final:

Día lluvioso.

Francesca y su marido se detienen ante un semáforo.

Delante de ellos está la furgoneta de Robert camino para siempre de Iowa.

El cerebro de Francesca vibra en dos direcciones, pero tiene que decidir. Por un lado un amor único y verdadero: “Esta certeza sólo se siente una vez en la vida”.

Por otro el dolor que puede hacer a otros seres queridos, amados de otra forma durante muchos años, y unos frenos sociales instalados en el fondo de  su conciencia.

El semáforo pasa a verde sin que la furgoneta de Robert arranque.

Robert acaricia la cruz que Francesca le regaló, mientras la mira por el retrovisor.

El marido se pregunta, ¿pero, a qué está esperando? (pensando en la furgoneta que tiene enfrente, sin arrancar)

Robert sigue allí mirando a través del retrovisor a Francesca, alentándola a que abra la puerta, corra y se escapen juntos a ese otro lado del mundo al que había prometido llevarla algún día.

Francesca, con la mano en la puerta del coche tendrá su última oportunidad durante el tiempo que dura un semáforo en rojo, para escoger entre una vida simple y un destello efímero.

El cerebro de Francesca decide….aceptar el riesgo de lo nuevo o quedarse quieta.

Pero finalmente decide lo que tiene que hacer, los dos caminos se separan para siempre…….


Le deja ir.
    Una inmensa Meryl Streep. No hay nada comparable a la mirada de Francesca viendo alejarse a Robert. Una auténtica lección de cine.

     A raiz de la muerte de Francesca, sus hijos descubren unas notas privadas donde ella revela una breve y emotiva historia de amor ... acontecida 30 años antes ... Sus cenizas fueron lanzadas al viento sobre Los puentes de Madison .

     Sin embargo, uno no deja de preguntarse: En la vida real cuantas historias hay que fueron vividas intensamente y terminaron para siempre, quedando guardadas bajo siete llaves en el fondo del corazón.

Ficha técnica







MUERTE EN VENECIA (Luchino Visconti, 1971)

"Aquel que ha contemplado la belleza está condenado a seducirla o morir"







Junto con la La caída de los dioses, Muerte en Venecia es la película que más me gusta de Visconti. Reforzada con música de Mahler hace que los enormes silencios generen escenas de dramatismo incomensurable. Historia muy dura basada en una novela de Thomas Mann. La trama se desarrolla  en el tramo final de la vida Gustav Von Aschenbach, veterano compositor venido a menos y que atraviesa por un delicado estado de salud.
Decide pasar el verano en Venecia alejándose durante una temporada de sus obsesiones y de su ciudad, Munich.  Pero como siempre suele ocurrir, y siguiendo al Doctor Vallejo Nájera  “las obsesiones es lo primero que un depresivo mete en la maleta”. El compositor, al llegar a Venecia sufre un shock al conocer a un efebo rubio y de mirada gélida que envenena y fascina su mente, Tadzio.
http://www.youtube.com/watch?v=ZH3qNMCe4iE
tráiler

Cuando Gustav von Aschenbach  recala en Venecia se encuentra embargado de frustraciones y de un espíritu senil; su salud mental y corporal decae y su última obra musical había sido un rotundo fracaso por el que fue abucheado públicamente. En estas circunstancias, el artista alemán lo que busca en Venecia es el renacimiento de su equilibrio. Pero es allí y solo allí, en donde iba a acontecer el suceso más importante de la vida de Aschenbach: el descubrimiento de la más elevada belleza, la más virtuosa, pura y sobrecogedora. Ese momento culminante se produce cuando el compositor divisa entre el gentío a un andrógino adolescente polaco de unos 13 años, Tadzio, que posee los atributos que representan la perfección espiritual que entra a través de los ojos mediante la idealización física, caracterizada por los cabellos rubios, la piel pálida, los ojos claros.


Curiosidad: Un dato no contrastado  señala que Miguel Bosé fue uno de los candidatos para representar a Tadzio, pero que su padre Luis Miguel Dominguín se negó.
Dijo  Visconti: “Aquél que ha contemplado la belleza, está condenado a seducirla o morir”

Como primera aproximación al sentido de la película vemos un hermoso alegato en defensa de la homosexualidad tardía... del despertar de un hombre maduro a su propia naturaleza sexual, que había permanecido escondida hasta ese momento.

GUSTAV MAHLER Sinfonia nº 5




     Esta cinta refleja una ilustración de la más excelsa e inalcanzable belleza. Un ideal  que mantiene su pureza eternamente y que es reflejo de la verdad. Aschenbach  se muestra como incansable contemplador de la belleza, la cual no puede tocar y, por tanto, se torna imposible desprenderla de su perfección casta e inocente. 
     Así, el director demanda de nosotros esa misma observación de la idea de belleza perfecta, más allá de las manifestaciones particulares que manipulamos, empañamos y violentamos.
     Nuestro protagonista, Gustav, movido por su amor y obsesión, se dedica a seguir y observar a  Tadzio. Y sucede lo que es esencial: solo se intercambian miradas, sin que haya entre ellos ni una sola palabra y, por tanto, ni una sola comunicación mediante el lenguaje humano. En este contexto, no es de extrañar la preponderancia absoluta de la imagen con la fotografía . Se apela a un amante de la contemplación que se permeabiliza en los movimientos lentos y delicados de la cámara, así como en los reiterativos zooms que intensifican el poder de las imágenes, las cuales nos exigen la agudización de nuestra percepción para captar los detalles. Se apela a la hipersensibilidad que embriague todos los sentidos de tal forma que se vean excitados mediante la visión de la belleza.
     Decadencia. Los mundos que se acaban son un manantial inagotable para la creación artística. Muerte en Venecia puede verse como un canto  a la decadencia. Este asunto directa o lateralmente también lo trata Visconti en otras películas: El gatopardo, La caída de los dioses, Confidencias o El inocente, por citar algunas.

     Decadencia de la ciudad, donde los aspectos mostrados más bellos, no son tanto arquitectónicos, sino lumínicos: brumas, atardeceres, reflejos en el agua de los canales o del Lido y que, azotada por el cólera, nos muestra también los más ruinosos. 
     Decadencia de la burguesía de la época que apura los últimos placeres que aún quedan de su ‘Belle Epoque’, pero que camina inexorablemente hacia la inminente Primer Guerra Mundial.
     Decadencia intelectual y física. La agobiante nostalgia que muestra el final del vigor físico e intelectual y del éxito, frente a la juventud en la plenitud de su belleza (imagen arrogante contrapuesta) es magistralmente mostrada en el juego de imágenes donde vemos a Tadzio frente al mar configurando un paradigma ideal e irreal, frente al muy real Aschenbach, crecientemente limitado en todas sus capacidades. La interpretación de Bogarde en la escena de su muerte es absolutamente sobrecogedora.
     Es una película sin acción y casi carente de diálogos. En Muerte en Venecia la acción como tal es mínima, más bien podríamos hablar de "acción psicológica"; el verdadero argumento es lo que pasa dentro de la mente de Gustav von Aschenbach. La interpretación debe recaer necesariamente en los recursos de la comunicación no verbal, y en este film Bogarde ofrece una lección magistral de dichos recursos. Bogarde utiliza sus ojos, manos y labios, para mostrarnos con una infinita gama de matices sus sucesivos estados de ánimo, el apasionamiento de sus reflexiones.
     La visión de la película nos plantea  algún enigma por parte del director Visconti: ¿Por qué trata tan cruelmente a Aschenbach, lo ridiculiza, degrada y humilla en extremo? ¿Hay una crítica de Visconti escondida, pero intencionada, hacia la no asunción de la propia sexualidad?
Final